Hasta
que por fin llegó el día tan esperado por muchos de nosotros. Llegó el 21 de
junio de 2014, este, fue un sábado
diferente, pero ¡muy emocionante! Los
preparativos empezaron con una semana de anticipación ya que queríamos hacer
una clase diferente y a la vez muy entretenida porque no era una clase más,
esta vez los chicos del Colegio Santa Rosa de Llanavilla vinieron a nuestro
colegio para recibir las clases. Tanto para ellos como para nosotros era una
experiencia nueva, para nosotros porque era la primera vez que salíamos de “nuestra
zona cómoda” que era Llanavilla ya que nos habíamos acostumbrado a realizar las
clases allá y para ellos porque para muchos era la primera vez que iban a la
ciudad.
Una
vez que bajaron había un profesor de cada grado para que los chicos se ubiquen
y se puedan dirigir a los salones y/o patios donde se trabajaría. Los más
pequeñitos se dirigieron hacia el patio de Inicial, 1°, 2°, 5° y 6° fueron a
nuestros salones (los de Bachillerato) y 3° y 4° al patio de 5° de secundaria.
Edú se quedo para colaborar con Inicial; mientras que yo con los demás salones.
Mientras caminábamos por el colegio para llegar hasta nuestro destino, lo chicos
hacían muchas preguntas y la verdad s les notaban felices y a la vez
asombrados.
Las
clases empezaron. 1° y 2° empezaron haciendo uso del multimedia, lo que fue
algo nuevo para los chicos de Llanvilla y les gustó mucho. 3° y 4° estaban haciendo
un repaso de la clase pasada y de pronto… surgió un inconveniente, una parte de
la clase usarían una laptop para proyectarles un video y el problema era que no
habían traído laptop. Lo primero que vino a mi mente fue que se debía
solucionar eso inmediatamente o buscar otras alternativas, entonces fue ahí
donde me acorde que el otro salón sí había traído laptop y fui a preguntar si
la usarían toda la clase, me dijeron que no pero que me la darían en 20
minutos. Eso mismo les dije a los profesores de 5° y 6° y dijeron que estaba perfecto, así fue, a cierta hora llevé la laptop y pudieron
seguir la clase con normalidad.
Estuve
con los más grandes casi la mitad de la clase, todo iba saliendo muy bien. Los
chicos querían ir muy seguido al baño como ya lo habíamos previsto, uno de cada
salón los acompañaba y los esperaba. A cierta hora, cambie de lugar con Edú, me
tocaba apoyar a los más pequeños. La verdad es que eso me asustaba un poco porque como he dicho
en bitácoras anteriores no tengo mucha paciencia pero lo tome como un reto. Cuando
llegué, estaban en el anfiteatro practicando el nombre de algunos animales. Ese
día contamos con la ayuda de una profesora de Inicial de nuestro colegio, que
por cierto, fue de mucha ayuda. La siguiente actividad era hacer pequeños grupos
y empezó el desorden, había una niña que corría por todos sitios, quería ir a
los juegos y no hacía caso, al igual que Jesús y Valentino. Por ello, me llevé
a Valentino a un lado para hablar ya que era el más revoltoso, le expliqué que
todas las cosas tenían su tiempo y que ahora era momento de prestar atención a
los profesores. Valentino me prometió portarse bien y regresamos al grupo.
Se
tranquilizaron, formamos los grupos; pero nos dimos cuenta que ya faltaba poco
para que acaben las clases y era la hora del recreo. Antes de dejarles ir a los
juegos les dijimos que tengan mucho cuidado. Los acompañamos y personalmente,
esta fue la mejor parte de este sábado. Jamás me imaginé estar jugando con
pequeños de 3, 4 y 5 años y menos, estando trepada en los juegos ayudándoles a
subir o columpiándolos. Por más cansado que haya sido, fue una experiencia
completamente nueva e increíble en mi vida, que nunca olvidaré.
Finalmente, me siento
muy feliz y orgullosa porque al realizar
esta experiencia pudimos transmitir ciertos pilares agustinos a los chicos de
Llanavilla, como tecnología, por el trabajo con los multimedia, trabajo en
equipo ya que se trabajó en pequeñas y grandes comunidades y en mi caso,
trascendencia porque lo que pasó con Valentino, siento que logré que se calme y
espero que la promesa que me hizo la cumpla. Además, porque me permitió cumplir
con algunos de los pilares:
· Conocerse, Aceptarse y
Superarse
(Adquiere una mayor conciencia de sus propias cualidades y áreas de
crecimiento):
al ser poco tolerante y más aún con los pequeños tuve que controlarme y
sé que poco a poco estoy mejorando. Por ejemplo, cuando me tocó apoyar a Inicial
y los chicos no hacían caso, en otras oportunidades hubiera gritado, pero no lo
hice, con tolerancia pudimos controlar la situación.
· Busca la Verdad y
actúa con coherencia
(Considera las implicaciones éticas de sus acciones): Pude salir de la burbuja y darme cuenta que, lamentablemente, todos no
tenemos las mismas oportunidades. Por ejemplo, con el hecho que muchos de los
chicos era la primera vez que salían a la ciudad y me permitió darme cuenta que
Lima no solo es San Borja, San Isidro o Miraflores y que mi realidad no es la
de muchos peruanos.
· Lidera con inspiración
(Emprende
nuevos desafíos y desarrolla nuevas habilidades): Creo que al ser
coordinadora es uno de los pilares que más cumplo porque, de una u otra forma,
soy responsable de los que suceda. También, el hecho de trabajar con los de
Inicial fue un reto y un desafío nuevo para
mí que lo asumí con ciertos nervios pero muy
emocionada.
· Se compromete y
esfuerza (Muestra perseverancia y compromiso personal en sus
actividades): Siento que cada clase es un reto requiere de un esfuerzo para cumplirlo. Muestra de
clara de ello, son cada planificación antes de las clases.
·
Organiza actividades (Propone
y planifica las actividades): Creo que al ser coordinadora,
uno de mis roles es ayudar a cada grado
a organizar las clases, dándoles sugerencias para mejorar las sesiones.
·
Trabaja en comunidad (Trabaja
en colaboración con otras personas): Lo cumplí porque
para lograr que esta clase salga tal como lo esperábamos tuvo que ser un
trabajo en equipo y esfuerzo de todos.