Hasta que por fin llegó el 16 de agosto, volveríamos
al Colegio Santa Rosa de Llanavilla a nuestras clases de inglés que para mí
significa mucho más que eso, significa salir de mi burbuja, aprender junto a
ellos y sobretodo cumplir nuevos retos cada visita.
Este no era
un sábado común ya que los chicos de la comunidad de 4°”D” se unían a
nuestro proyecto, aunque en un principio no me gustó la idea ahora sé que fue una
excelente alianzas.
Los preparativos para la sesión empezaron
durante la semana, sinceramente, al principio fue difícil ponernos de acuerdos
ya que éramos un montón de personas y los que recién se integraban no se
orientaban y tuvimos que enseñarles, pero poco a poco armamos el producto
final. Todos estábamos muy emocionados a tal punto que seguimos repasando lo
que se iba a hacer hasta en el bus. Cuando llegamos bajamos muy rápido y nos
dirigimos a los salones, sin embargo, tuvimos que esperar unos 15 minutos para
empezar las clases. Al igual que para nosotros, para los chicos de Llanavilla,
también fue una clase diferente, porque la metodología cambiaría, desde ahora
en adelante la clase entera se dictaría en inglés y si hay alguna duda una persona lo traduciría.
Empezamos la clase con una oración y
presentado a los nuevos “teachers”,
luego comenzamos a tomar asistencia y fue ahí donde me percaté de Lucero, una
adolescente muy tímida, que no habla con nadie, ni su nombre me quiso decir.
Este tema me preocupa mucho y he decidido ahondar más en su historia.
La clase salió de maravilla, sentí que hubo
mayor participación e interés por el tema, like
y do not like. Cuando ya estábamos por
acabar la clase, ocurrió algo que me hiso dar cuenta lo afortunada que soy, un
niño se acercó y me dijo que por favor ya les entregáramos los vasos de agua,
me di cuenta como muchas veces no valoro lo que tengo mientras que otras
personas morirían por ello.
Llegó la hora del feed-back, tengo que admitir que fue muy alentador y enriquecedor
para todos, por ejemplo a nosotros nos felicitaron y a la vez nos recomendaron
que utilicemos más lenguaje corporal para que nos entiendan y el vocabulario se
vaya interiorizando.
Finalmente, puedo decir que me siento feliz
porque esta visita me ha permitido
cumplir con ciertas experiencias de Ciudad de Dios (CAS)
Conocerse, Aceptarse y Superarse (Adquiere una mayor conciencia de sus propias cualidades y áreas de
crecimiento): al principio me molestó un poco la alianza y
sabía que iba a ser difícil para mí ya que soy un poco intolerante pero esta
vez fue diferente, no me molesté.
Lidera con inspiración (Emprende nuevos desafíos y
desarrolla nuevas habilidades): Al tener que explicar y guiar a los de la comunidad de 4° “D” tuvo
que liderar y a la vez motivar a los chicos para trabajar todos en busca de un
mismo objetivo y con las mismas ganas y siento que lo logré.
Organiza actividades (Propone y planifica las actividades): Al ser profesora uno tiene que realizar
sesiones de clases y es ahí donde se organizan actividades y dinámicas.
Trabaja en comunidad (Trabaja en colaboración con otras personas): Fue el que más cumplí porque para que la clase salga tan bien es porque hubo
trabajo y participación de todos y se respetó la opinión de los demás.
Siente con la Iglesia y el mundo (Participa
activamente en la realización de actividades y proyectos sobre temas
importancia global): ya que he
decidido involucrarme en la historia de Lucero porque sé que algo no anda bien ya que ese comportamiento tan aislado no es
normal.