La verdad es que no tengo palabras precisas
para expresar todo lo que viví en este InterCAS 2014. Todo empezó desde que
comunicaron que había sido convocada para ir a este evento de Bachillerato
Internacional y a medida que se iba a
cercando los días la emoción iba
entrando en mí, faltando una semana estaba que contaba los días porque tenía el
presentimiento que sería una experiencia
completamente diferente, hermosa e inolvidable; definitivamente no me
equivoqué.
El día jueves 25 de setiembre, llegué muy
temprano al Colegio Liceo Naval, el cual era el punto de encuentro para partir
rumbo al colegio Euroamericano en Pachacamac. Me sentía un tanto nerviosa por
todas las experiencias que iba a vivir pero más que todo emocionada. Llegamos a
Pachacamac a las 7:20 am aproximadamente y lo primero que hicimos fue dejar las
maletas y tomar desayuno. Luego de ello, fuimos a la cancha de fútbol donde
realizamos dinámicas de integración donde tratábamos de trabajar como una sola
comunidad, intentando sincronizar y poco a poco ir conociéndonos, estas que me
parecieron increíbles ya que aparte de cumplir con el objetivo, nos reímos y
divertimos un montón. Tanto así que las canciones que nos enseñaron las usamos
posteriormente para algunas dinámicas y quedaron grabadas en la memoria de la
gran mayoría.
Después de reír y conocernos un poco más
entre todos los chicos de los diferentes colegios que asistieron al
InterCAS partimos cada comunidad previamente formada a los lugares donde empezaríamos
a trabajar en nuestros proyectos. Mi comunidad era increíble, estaba formada
por chicos del colegio San Silvestre, Santa Úrsula, Altair, Markham, San
Agustín de Chiclayo, St. Georges y Euroamericano y nuestras asesoras fueron la
Miss Katty del Newton y la Miss Lili del SA de Chiclayo.
Nos tocó ir al I. E. I Divino Niño del
Milagro, en el cual nuestra labor fue arreglar las rejas, lo cual implicaba
lijarlas, limpiarlas y pintarlas. Todos aceptamos el reto sin reclamar. Fue una
actividad muy dura, termine adolorida totalmente pues se necesita fuerza y agilidad para hacer eso;
pero, todo valió la pena, el saber que estabas contribuyendo con tu granito de
arena para mejorar el mundo te empuja a seguir adelante; pero definitivamente
lo que más motivó fue ver la cara de felicidad de los pequeños de la institución
cuando salieron de sus aulas y vieron que estábamos arreglando su nido, gestos
como esos son más que suficientes para lograr con nuestro objetivos que es ser
ciudadanos del mundo y a la vez construyendo la Ciudad de Dios.
Cuando terminamos el trabajo en el I. E. I
Divino Niño del Milagro estábamos súper cansados, sin brazos, ni piernas ni
espalda; pero a la vez felices porque habíamos empezado trabajando como
comunidad de buena manera el InterCAS. Pero, eso no era todo, aún faltaba la
actividad de la tarde. Regresamos al Colegio Euroamericano para almorzar y
armar las carpas. El armado de carpas fue un reto muy interesante porque fue en esos instantes cuando me di cuenta que era una “niñita de papá y mamá” ya que siempre que habíamos ido de campamento yo ponía una estaca y pensaba que eso era todo mi trabajo, pero esta vez, me tocaba a mí, la pelota estaba completamente en mi cancha y tenía que solucionar yo sola el problema con ayuda de Liani, Adriana y María Gabriela (una chica del Markham que dormiría con nosotros). Cuando nos instalamos y dejamos todo listo, mi comunidad junto con otras partimos rumbo a un río cercano al colegio donde nos tocaba limpiarlo. Llegando ahí, formé un grupo de 5 donde nos apoyamos y trabajamos juntos. Sinceramente, nunca había sacada ni la basura de mi casa y jamás pensé ponerme a limpiar un río donde encontré literalmente de TODO. Mi comunidad de 5 nos enfocamos en una parte del río que cuando llegamos era un completo desastre y sin darnos cuenta, dos horas después, lo habíamos limpiado casi por completo, fue una gran satisfacción ver como habíamos ayudado con el cuidado de nuestro planeta y en ese momento, aprendí que todo depende nosotros, que si nos proponemos algo, realmente somos capaces de hacerlo sin ponernos obstáculos.

Regresamos al colegio Euroamericano
aproximadamente a las 6pm cargando toda la basura que habíamos recogido,
tomamos un pequeño refrigerio y nos reunimos en uno de los salones del colegio
para escuchar una charla de un invitado especial, Dante, sinceramente ese
testimonio me pareció espectacular, me he quedado con frases que sé que me servirán
para toda la vida y sobretodo que nuestra verdadera felicidad está en la
felicidad de otros.
Luego de la charla, llegó uno de los momentos
más sagrados para los agustinos, el momento de la reflexión. Fue un momento muy
especial ya que compartimos las experiencias vividas y fue ahí donde pude ver
las diferentes formas de percepción de los miembros de mi comunidad. Además, especialmente
en estos momentos en donde me siento más agustina que nunca ya que el sentido
de comunidad, trascendencia e interioridad son evidentes en cada frase que
decimos nosotros, los agustinos y a lo largo del InterCAS fue uno de los
aspectos por los que nos hicimos notar.
Ya llegaba la noche, cenamos y regresamos
hacia la zona del campamento y nos dimos con la sorpresa en el camino que había
una fogata en la cual nos reunimos para calentarnos, ya que el clima estaba un
poco frío.
Y así llego la noche, todos estábamos muy
cansados es por eso que a las 10:30 de la noche estábamos en nuestras carpas
listos para descansar luego de un maravilloso día, lleno de Acción y Servicio,
que a la vez me permitió cumplir con ciertos objetivos CAS:
1.
Adquirir una mayor conciencia de sus propias
cualidades y áreas de crecimiento: esto lo viví en el momento de la reflexión ya
que me pude dar cuenta de lo capaz que podía ser y de todas las actividades que
me propuse como reto y las pude cumplir por más duras que sean.
2.
Emprender nuevos desafíos: Definitivamente, el InterCAS está lleno de
retos nuevos para mí, los cuales acepté desde el momento en el cual fui convocada
y ahora puedo decir que sí los cumplí.
3.
Trabajar en colaboración con otras
personas: Fue
el objetivo que más cumplí ya que las
actividades las realizamos en comunidad, apoyándonos, ayudándonos, respetándonos
y conociéndonos con el paso del tiempo.
4.
Mostrar perseverancia y compromiso personal
en sus actividades: Creo que compromiso y perseverancia fue lo que menos faltó en el este
primer día de InterCAS, todos estábamos dispuestos a realizar cualquier tarea
sin reclamar y a seguir adelante por más cansados que estuviéramos.
5.
Participar en actividades y proyectos sobre
temas de importancia global:
Esto lo cumplí al realizar la limpieza del río ya que aporté mi granito de arena en el cuidado del medio ambiente pues me dediqué a recoger basura, la cual contribuye con el calentamiento global que al final lo única que ocasiona es el deterioro paulatino de nuestro hogar.
Esto lo cumplí al realizar la limpieza del río ya que aporté mi granito de arena en el cuidado del medio ambiente pues me dediqué a recoger basura, la cual contribuye con el calentamiento global que al final lo única que ocasiona es el deterioro paulatino de nuestro hogar.
6.
Considerar las implicaciones éticas de sus
acciones: Esto
lo pude experimentar cuando los chicos del nido se acercaron a ver lo que estábamos
haciendo y estaban a punto de malograr lo que habíamos hecho y nos había demandado
mucho esfuerzo; felizmente, supimos ordenar nuestras emociones y no reaccionar de mala manera con los pequeños.
7.
Desarrollar nuevas habilidades: Gracias a los momentos de reflexión y a las
actividades realizadas, pude darme cuenta que habían muchas actividades de las
cuales no sabía que podía hacerlas y ahora soy consciente que soy capaz de eso
y mucho más y que día a día iré mejorando
esas habilidades con el fin de ponerlo en servicio de mi comunidad y el mundo.


