Siempre había
escuchado de la organización TECHO, pero nunca había podido ser parte de ella,
es por ello cuando en el colegio nos plantearon la posibilidad de ir a
Eco-TECHO, no lo dudé.
Fueron dos y
días y medio en los cuales aprendí muchísimo sobre la misma organización, me
relacioné con jóvenes de otros colegios, la mayoría con IB, pero sobre todo, el
mayor aprendizaje con el que me voy es que he podido conocer una realidad
distinta a la mía, darme cuenta que la pobreza en el Perú no es sólo una cifra
y que hay muchas personas que necesitan de nuestra ayuda.
El día 24 de
abril partimos desde el Colegio San Agustín rumbo a la comunidad “Cerro del Carmen”
ubicada en el distrito San Juan de Miraflores. Cuando llegamos, nos comunicaron
el nombre del grupo: “Uñaña”, que significaba familia y considero que al final
de los 3 días se vio reflejado porque una familia se apoya en las buenas y en las malas y precisamente ello fue lo que hicimos durante
la actividad ya que el cronograma era agotador y la geografía en donde nos
tocaba encuestar era complicada de subir y bajas por lo que todos en algún
momento necesitamos del prójimo.
Luego, realizamos
una actividad de integración donde pude desarrollar mi creatividad pues tenía
que presentarme de una manera fuera de lo común. Ello me ayudó a perder el
miedo y la vergüenza con el resto de personas que recién las conocíamos, lo
cual me fue útil para el conversatorio sobre “¿Qué entiendes por pobreza?”.
Este momento fue uno de los más tensos de la actividad pues nos repartieron en
pequeñas comunidades y me tocó en una donde cada persona tenía distintos puntos
de vista, de los cuales no compartía la opinión de la gran mayoría, sin
embargo, fue un reto para mi poder ser tolerante, a la vez persuasiva y sin
tener miedo, a pesar de las reacciones del resto, pude defender mi idea.
A eso de las
12 am nos fuimos a dormir, pero no teníamos todas las comodidades, tuvimos que
dormir en el piso frío de cemento para levantarnos a las 5:30 am al día
siguiente.
El día 2 nos
levantamos temprano, tomamos desayuno y empezamos el día con una dinámica que
requirió de esfuerzo físico pues eran carreras por equipos, la cual nos ayudó a
despertar y estar atentos para lo que seguía, la explicación de cómo íbamos a
realizar las encuestas.
Estaba muy
emocionada por empezar a encuestar, nos dividieron en parejas y me tocó con un
chico tímido, callado y poco expresivo del colegio “Casa de Cartón”. Al
principio tengo que admitir que me estresé un poco pero, todo pasa por algo porque
este reto me ayudo a trabajar y mejorar
mi tolerancia y mi a corregir fraternamente pues las primeras entrevistas las
tuve que hacer sola porque mi compañero se distraía con lo que había en las
casa y nos seguía la ilación de la conversación con cada familia, sin embargo,
poco a poco se fue acoplando, logrando que realice una de las últimas encuestas
casi solo.
Después de
ello, almorzamos e inmediatamente continuamos encuestando. Una vez que retornamos
a nuestra cede hicimos un debate sobre un tema de importancia global: la
vulnerabilidad del Perú de acuerdo a lo que habíamos. En este debate hice uso
de mi liderazgo para organizar a mi grupo y poder persuadir a los demás acerca
de mis ideas y considero que fue así ya que al final de la actividad los
líderes de la sede me felicitaron por cómo me desenvolvía y de manera
respetuosa y aceptando la opiniones de todos había podido persuadir y llegar a
conclusiones muy enriquecedoras.
Más tarde,
luego de compartir por equipos y antes de cenar e irnos a dormir tuvimos una
noche de talentos en la cual decidimos realizar una actividad física, un baile,
el cual nos salió muy bien.El último día también nos levantamos temprano, terminamos de encuestar a las casas asignadas y se que no lo hubiera podido hacer sin la ayuda de mi líder y de pareja de trabajo pues hubieron momentos en los que necesitabas de su apoyo aunque sea con una frase alentadora pues el cansancio era muy grande.
poco antes de regresar dieron tiempo libre, en el cual algunos, se sentaron a caminar pero la mayoría de los chicos decidieron jugar futbol y por casualidad preguntaron si alguna chica quería también y levantamos la mano Eva y yo ya que nos encanta hacer deporte y al ver nuestro desempeño, muchos de ellos se quedaron sorprendidos de como jugábamos.

Finalmente, puedo decir que estoy sorprendida de la realidad del país. ¿Hasta qué punto la pobreza extrema en el Perú es casi nula? Teniendo en cuenta que en estos 3 días más de 60% de familias encuestadas vivían sin agua, ni luz, ni desagüe. Pero a pesar de eso todas las familias estaban dispuestas a recibirnos con los brazos abiertos. Asimismo, un factor común que pude encontrar luego de encuestar es el tema del machismo o abuso a la mujer. Me encontré con casos muy graves en los que la mujer no decía nada por miedo a quedarse sola y no tener de qué vivir. Felizmente, he tenido la oportunidad de ser parte de los voluntarios de una organización que busca mejorar la calidad de vida de estas personas.
Por otro lado, una vez más me di cuenta que no todos tenemos las mismas oportunidades, personalmente, debo valorar lo que tengo y que casos de pobreza extrema podemos encontrarlos a menos de 1 hora de nuestras casas y que por más pobres que sean tienen todas las ganas de seguir adelante y no pierden las esperanzas de mejora la calidad de vida de sus familias.






