jueves, 30 de abril de 2015

Eco-TECHO... Escuchando a las comunidades

Siempre había escuchado de la organización TECHO, pero nunca había podido ser parte de ella, es por ello cuando en el colegio nos plantearon la posibilidad de ir a Eco-TECHO, no lo dudé.
Fueron dos y días y medio en los cuales aprendí muchísimo sobre la misma organización, me relacioné con jóvenes de otros colegios, la mayoría con IB, pero sobre todo, el mayor aprendizaje con el que me voy es que he podido conocer una realidad distinta a la mía, darme cuenta que la pobreza en el Perú no es sólo una cifra y que hay muchas personas que necesitan de nuestra ayuda.

El día 24 de abril partimos desde el Colegio San Agustín rumbo a la comunidad “Cerro del Carmen” ubicada en el distrito San Juan de Miraflores. Cuando llegamos, nos comunicaron el nombre del grupo: “Uñaña”, que significaba familia y considero que al final de los 3 días se vio reflejado porque una familia  se apoya en las buenas y en las malas y  precisamente ello fue lo que hicimos durante la actividad ya que el cronograma era agotador y la geografía en donde nos tocaba encuestar era complicada de subir y bajas por lo que todos en algún momento necesitamos del prójimo.
Luego, realizamos una actividad de integración donde pude desarrollar mi creatividad pues tenía que presentarme de una manera fuera de lo común. Ello me ayudó a perder el miedo y la vergüenza con el resto de personas que recién las conocíamos, lo cual me fue útil para el conversatorio sobre “¿Qué entiendes por pobreza?”. Este momento fue uno de los más tensos de la actividad pues nos repartieron en pequeñas comunidades y me tocó en una donde cada persona tenía distintos puntos de vista, de los cuales no compartía la opinión de la gran mayoría, sin embargo, fue un reto para mi poder ser tolerante, a la vez persuasiva y sin tener miedo, a pesar de las reacciones del resto, pude defender mi idea.
A eso de las 12 am nos fuimos a dormir, pero no teníamos todas las comodidades, tuvimos que dormir en el piso frío de cemento para levantarnos a las 5:30 am al día siguiente.
El día 2 nos levantamos temprano, tomamos desayuno y empezamos el día con una dinámica que requirió de esfuerzo físico pues eran carreras por equipos, la cual nos ayudó a despertar y estar atentos para lo que seguía, la explicación de cómo íbamos a realizar las encuestas.
Estaba muy emocionada por empezar a encuestar, nos dividieron en parejas y me tocó con un chico tímido, callado y poco expresivo del colegio “Casa de Cartón”. Al principio tengo que admitir que me estresé un poco pero, todo pasa por algo porque este reto me ayudo a trabajar  y mejorar mi tolerancia y mi a corregir fraternamente pues las primeras entrevistas las tuve que hacer sola porque mi compañero se distraía con lo que había en las casa y nos seguía la ilación de la conversación con cada familia, sin embargo, poco a poco se fue acoplando, logrando que realice una de las últimas encuestas casi solo.
Después de ello, almorzamos e inmediatamente continuamos encuestando. Una vez que retornamos a nuestra cede hicimos un debate sobre un tema de importancia global: la vulnerabilidad del Perú de acuerdo a lo que habíamos. En este debate hice uso de mi liderazgo para organizar a mi grupo y poder persuadir a los demás acerca de mis ideas y considero que fue así ya que al final de la actividad los líderes de la sede me felicitaron por cómo me desenvolvía y de manera respetuosa y aceptando la opiniones de todos había podido persuadir y llegar a conclusiones muy enriquecedoras.
Más tarde, luego de compartir por equipos y antes de cenar e irnos a dormir tuvimos una noche de talentos en la cual decidimos realizar una actividad física, un baile, el cual nos salió muy bien.

El último día también nos levantamos temprano, terminamos de encuestar a las casas asignadas y  se que no lo hubiera podido hacer sin la ayuda de mi líder y de pareja de trabajo pues hubieron momentos en los que necesitabas de su apoyo aunque sea con una frase alentadora pues el cansancio era muy grande.

poco antes de regresar dieron tiempo libre, en el cual algunos, se sentaron a caminar pero la mayoría de los chicos decidieron jugar futbol y por casualidad preguntaron si alguna chica quería también y levantamos la mano Eva y yo ya que nos encanta hacer deporte y al ver nuestro desempeño, muchos de ellos se quedaron sorprendidos de como jugábamos.


Finalmente, puedo decir que estoy sorprendida de la realidad del país. ¿Hasta qué punto la pobreza extrema en el Perú es casi nula? Teniendo en cuenta que en estos 3 días más de 60% de familias encuestadas vivían sin agua, ni luz, ni desagüe. Pero a pesar de eso todas las familias estaban dispuestas a recibirnos con los brazos abiertos. Asimismo, un factor común que pude encontrar luego de encuestar es el tema del machismo o abuso a la mujer. Me encontré con casos muy graves en los que la mujer no decía nada por miedo a quedarse sola y no tener de qué vivir. Felizmente, he tenido la oportunidad de ser parte de los voluntarios de una organización que busca mejorar la calidad de vida de estas personas.

Por otro lado, una vez más me di cuenta que no todos tenemos las mismas oportunidades, personalmente, debo valorar lo que tengo y que casos de pobreza extrema podemos encontrarlos a menos de 1 hora de nuestras casas y que por más pobres que sean tienen todas las ganas de seguir adelante y no pierden las esperanzas de mejora la calidad de vida de sus familias.

miércoles, 29 de abril de 2015

Decimoséptima Bitácora: RETOMANDO NUESTRO CAMINO


Sinceramente no sentía esta sensación desde la primera vez que fui al Colegio Santa Rosa de Llanavilla, ir nuevamente a retomar un proyecto  que tanto me gustó el año pasado y reencontrarme con mis alumnos, fue increíble.

Tuvimos nuestra primera salida como profesores de inglés el sábado 18 de abril de 2015; pero la planificación empezó desde el comienzo del bimestre, entregamos sílabos con temas de todo el año, preparamos objetivos para cada clase e incluso presentamos las dinámicas y cada actividad que se desarrollaría los sábados que iríamos a Llanavilla.

Llegó el día en el que teníamos que partir hacia el colegio. Salí de casa temprano, pero sorprendentemente no tenía mucho sueño y cuando me di cuenta de ello, era porque estaba ansiosa y la verdad es que compartir momentos con el prójimo son los momentos en los que siento que mi vida tiene  un sentido, pues pongo mis habilidades al servicio de la comunidad y ayudo a los que me necesitan.

Desde un principio, mi grupo y yo teníamos claro que la primera clase tenía que ser la mejor, para que los chicos se entusiasmen y que no vengan a sus clases de inglés por obligación. Sin embargo, como acuerdo de salón quedamos en preparar un “quiz” para evaluar el nivel en el que estaban nuestros alumnos. Es por ello que  nuestra clase salió divertidísima, oramos,  repasamos de lo aprendido el 2014, tomamos la práctica y jugamos aprendiendo inglés. Cabe resaltar que hubo un percance en plena clase ya que nos quedamos sin salón y tuvimos que ir a la biblioteca; pero hicimos un acuerdo interno con otro salón para poder intercambiar  y dar la práctica. Asimismo,  es necesario mencionar que el porcentaje de plagio a comparación del año pasado, ha disminuido.

Nos tocaba el segundo turno de clases y pensé que no haríamos nada y que podríamos verificar los últimos detalles de nuestra primera clase; pero no fue así. Probablemente, la hora previa a las clases fue una de las actividades de ACCIÒN y CREATIVIDAD más intensas de Ciudad de Dios y CAS. El reto era colgar una gigantografía en la pared externa del colegio, pero el problema era que no había de donde sujetarla, no había clavos, ni martillos. Cabe resaltar que la gigantografía pesaba mucho, por lo que tuvimos que trabajar en comunidad con los de 5º “E”. Primero se nos ocurrió hacerle huecos en las esquinas y traspasar alambre ya que nos percatamos que había unos fierros en el techo que podía sostener la gigantografía. Fue toda una “odisea” para lograr que Fabrizio Arteaga logre subir y doblar un poco los fierros para que se adecuen al largo del cartel y fue en ese momento donde fue necesario un martillo, cuando se me ocurrió que una piedra podría cumplir la misma función. Así fue que cumplimos el reto y estoy 100% que sin la ayuda de los demás voluntarios para colocar la gigantografía, quienes terminamos cansados y sucios, no hubiera podido lograr el objetivo.

Por otro lado, esta actividad me permitió cumplir con ciertas experiencias de CdD:

1.     CONOCERSE, ACEPTARSE Y SUPERARSE: Puse práctica mi capacidad de liderazgo durante la clase ya que esta oportunidad fui la encargada de la sesión. Además, me di cuenta que soy buena persuadiendo pues convencí al otro grupo de cambiar de salones, teniendo en cuenta que no querían al principio.

 

2.     SE COMPROMETE Y ESFUERZA: Considero que desde que empecé  con el proyecto me comprometí y me esforcé para intentar que este salgo lo mejor pasible y no solo ir a dar clases de inglés sino de marcar la vida de los chicos de Llanavilla, transcendiendo no solo en su mente, sino también, en su corazón. 

 

3.     TRABAJA EN COMUNIDAD: Cuando tuvimos que colgar la gigantografía se necesitó de la perseverancia de todos pues era pesada, grande y la gran mayoría de nosotros  jamás había clavado un clavo o trepado un techo para colocar un panel. Por ello, si no hubiéramos trabajado en equipo, la gigantografía se hubiera roto, no hubiera alcanzado, y por lo tanto, el reto no se hubiera cumplido.

 
 


 
4.     SIENTE CON LA IGLESIA Y EL MUNDO: Creo que el hecho de ser profesores, nos hace parte del progreso de la educación peruana, lo cual es un tema de importancia global y Perú se encuentra al final de la tabla, en lo que respecta a educación. Además, considero que con educación mejora la cultura de las personas y su calidad de vida.

 
 
CRÉDITOS DE FOTOS: KAREN IZAGUIRRE