sábado, 28 de febrero de 2015

Quinceava Bitácora: TENEMOS EL HONOR DE SER ANFITRIONES DE LOS TALLERES BI 2015


Sabíamos que no iba a hacer nada sencillo pero como se dice: “TODO ESFUERZO TIENE SU RECOMPENSA”.

Un día antes de que empiecen los Talleres IB teníamos los retos cumplidos en un 60% ya que el otro 40% dependía de estos tres día, 18,19 y 20 de febrero. Como en todo proyecto y trabajo en grupo surgen inconvenientes que retrasan en cierta medida las actividades, es por ello que nos faltaban 3 paneles del pasaje CAS, pero queríamos que todo salga bien y no defraudar a nuestros profesores que habían confiado en nosotros y a la vez, de una u otra forma, debíamos exponer al San Agustín como lo que es, un colegio del mundo. Es por ello que no nos importó levantarnos 1 hora más temprano y llegar al colegio 30 minutos antes de lo que nos habían citado, es decir a las 6:40 a.m. (lo que no hacemos ni en época de clases).

Cuando llegamos ya había cierto movimiento en el colegio y los talleristas iban llegando uno a uno un poco más temprano de lo previsto para dejar sus  materiales listos en el salón que le habían asignado. En ese momento comenzó nuestro trabajo ya que cada anfitrión debía estar atento si le faltaba algo, ayudarle a ordenarlas carpetas y acompañarlo al salón designado para los talleristas ya que a las 8 a.m. se realizaría la inauguración del evento en el auditorio. Mientras tanto como yo no tenía un taller específico me dedicaba a recibir a los participantes e indicándoles el lugar de inscripción junto con los anfitriones que se iban desocupando, y a la vez atendía cualquier urgencia, como la falta de control para un proyector o surgió el problema de que el cable de algunos salones no era compatible con la laptop del tallerista. Al principio tenía un poco de nervios pero con paciencia y pensando “fríamente” encontraba la solución sin retrasar el cronograma.



Mientras dábamos la bienvenida a los participantes me pude dar cuenta las diferentes culturas presentes y eso era una de las cosas que hizo interesante este proyecto pues al ser un evento de Bachillerato Internacional, estaban presentes colegios del mundo y estos a su vez conformados por profesores y talleristas con distintas lenguas, costumbres, moda, ideología e incluso, religión.

Una vez que todos estaban en el auditorio comenzó la inauguración y fue en ese momento donde me tocó repartir los carteles de cada taller a su respectivo anfitrión para que cuando acabe la presentación de cada talleristas, los participantes sepan a donde dirigirse. Poco a poco se iban desplazando, pero nunca faltan los que se pierden del grupo, pero para eso estaba yo con mi lista y ubicación de cada taller para guiarlos y que todos los talleres estén completos y listos  para empezar.


Tal como lo esperábamos los talleres empezaron sin ningún mayor inconveniente y terminaba nuestra primera función. Luego nos teníamos que enfocar si les faltaba algún material o sin querían agua durante la primera sesión.

Durante ese periodo salieron un par de profesoras que requerían ir al lactario. En un principio me pareció súper extraño pero les pedí que me esperaran unos minutos mientras que buscaba la llave y las acompañé hasta el lugar.

La primera sesión se pasó súper rápido y sin darnos cuenta ya estábamos en el break. Durante este break nuestra función, principalmente la mía era recolectar frases trascendentes es por ello que mientras ayudábamos a agilizar el desplazamiento pude conversar brevemente con un profesor del Casuarinas que participaba del taller de Proyectos del PAI y me gustó mucho lo que me dijo: “Es cierto que recibiremos muchísima información durante estos tres días y que será muy agotador pero ser parte de los colegios del mundo y pertenecer al Bachillerato Internacional tiene su precio y a la vez, su recompensa porque sabes que estas formando parte y contribuyendo una mejor y más globalizada educación”.

El primer día tuvimos algunos problemas con el timbre pero teníamos un plan B, nosotros mismo pasar la voz educadamente para que regresaran a sus salones. Durante la segunda sesión ya todo transcurría con normalidad y la misma dinámica utilizamos para el segundo break. En la tercera sesión asegurándonos que los talleristas no necesiten nada y que no tengan ningún  inconveniente nos fuimos a almorzar para regresar antes de que ellos salgan hacia el comedor.

A la hora del almuerzo nos dividimos en los grupos que habíamos quedado previamente y estábamos atentos por si ocurría algo en el comedor o en el salón de Ciudad de Dios, respectivamente. Fue en este momento donde se nos escapó de las manos el desplazamiento del comedor ya que se creó un tumulto en incluso hubieron algunos talleres que no empezaron a tiempo la siguiente sesión ya que más de la mitad de los participantes seguían almorzando.

Cuando nos dimos cuenta ya era hora de que los talleristas y participantes se vayan, lo que significaba el fin del primer día de talleres para ellos, mas no para nosotros ya que siendo fieles a una de las características de los agustinos nos tocaba pasar un momento en comunidad y hacer un feedback de todo lo que había ocurrido y en lo que debíamos mejorar.

En mi opinión ese fue uno de los momentos más tensos del día porque nos dimos cuenta que nos seguían faltando paneles y durante todo el día yo no me quise estresar ya que dejar que los demás actúen sin mi presencia era uno de mis retos, el no querer controlar todo y ese fue uno de los riesgos que asumí: que no estén listos. Y la verdad es que en ese momento si me fastidié porque justo los paneles que faltaban eran de las personas que se habían ido de viaje durante las reuniones de planificación y por el interés que mostraban parecía que les daba igual.

Por otro lado, los profesores nos hicieron notar que a nadie se le había ocurrido verificar que los aperitivos  que se les brindaban a los profesores durante los breaks estén listos, que los profesores no estaban enterados de que los paneles eran de proyectos CAS y que a la hora de la salida éramos muy pocos los que estábamos despidiendo a los participantes. Pero en líneas generales todo iba marchando muy bien, que nos felicitaban y que mejoremos esos pequeños detalles para el día siguiente.

El día 2 de talleres tengo que admitir que la actitud de muchos mejoró de cierta manera, se pusieron las pilas y durante la primera sesión se acabaron de armar los paneles de los toros colegios y hubo un par de personas que se ofrecieron en estar atentos de los breaks.

También, como habíamos acordado el día anterior teníamos que promocionar los paneles CAS y se nos ocurrió pegar pequeños cartelitos en la entrada de los salones invitándolos a la hora del break y también algunos de nosotros pasamos por los algunos talleres haciéndoles recordar con el permiso del tallerista. El segundo día transcurrió muy parecido al primero, es más considero que con más fluidez y los talleres empezaron más rápido ya que cada tallerista y participante ya sabía a donde dirigirse. Sin  embargo, siempre surgen inconvenientes y esta vez hubieron más que el primer día si nos referimos a materiales. En un momento me asusté porque la logística se había acabado o por lo menos no había pero  al final siempre conseguía lo que necesitaba inmediatamente y ya después lo reemplazaba con tranquilidad cuando encontraba a la miss Teresa Guerra quien era la encargada de ello.

Todo transcurrió de la misma manera hasta la hora de los breaks donde algunos participantes se acercaron preguntando por nuestros proyectos gracias a que al ser uno de los cursos del núcleo estaban interesados y que los cartelitos de invitación habían surtido efecto.















Por otro lado, en el segundo día teníamos el reto de pasar el video de lo ocurrido en el primero y propuse pasarlo a la hora del almuerzo ya que teníamos la restricción de hacerles perder minutos a los talleristas. Por ello, apenas llegué solicité una laptop y un proyector para  que a la hora del almuerzo esté listo. Felizmente, teníamos todo instalado antes del tiempo prevista ya que por el problema del día anterior, que se retrasaron algunos talleres, el segundo día hubieron algunos que salieron antes de la  hora indicada y como dice el dicho: “más vale prevenir que lamentar”.

El segundo día también se pasó  rápido y  sin problemas mayores, a la hora de la salida todos estuvimos atentos, despidiendo a los talleristas y participantes por ambas puertas, la puerta principal y por el estacionamiento. Y al igual que el primer día el segundo también tuvimos feedback, en él nos dimos cuenta del gran avance que habíamos tenido individualmente, pero sobretodo como equipo. Habíamos estado más atentos a las necesidades de cada taller y habíamos corregido los errores del primer día. Me  fui a casa feliz, tranquila y satisfecha por la labor realizada.


Los dos primeros días pasaron muy muy muy rápido. Ya estábamos en el último día de talleres y este solo era hasta el mediodía. Como esperábamos, el tercer día fluyó con mucha más facilidad y las necesidades era nulas o mínimas en algunos talleres. Sin embargo este día ocurrió una situación en la que me di cuenta que la autonomía en mí era algo innato. Lo que pasó fue que como cualquier otro día, entré a la biblioteca a ver cómo iba el taller y si Carolina, que era la encargada, necesitaba algo. De repente, no encontré a Carolina y había una profesora del taller de TOK que estaba esperando para sacar copia a toda una separa entera como de 100  hojas. Al principio pensé en decirle que no podíamos ya que los encargados de la biblioteca también estaban en un taller; pero vi la fotocopiadora prendida y eso me dio una buena señal entonces lo que le dije fue que iba a hacer todo lo posible y que yo la buscaba para ver si conseguía sacarle copia. Inmediatamente salí en busca de Guillermo a pedir permiso, de todas maneras era necesario, y cuando le dije lo que sucedía me dijo que yo misma decida, así que regresé a la biblioteca y decidí empezar a fotocopiar pues pensé que por algo estaba prendido. En eso, Carolina entró y efectivamente, si estábamos autorizados de fotocopiar y de esa manera pudimos satisfacer a la profesora, que muy contenta recibió la separata y nos agradeció.

Así pasaron los tres, sin problemas y sirviendo al prójimo. Finalmente, no me queda más que decir, considero que cumplimos y superamos las expectativas como colegio, dejamos una buena imagen y los comentarios de tantos talleristas como participantes fueron muy halagadores para nosotros, los voluntarios y una vez más me di cuenta que todo esfuerzo vale la pena y trae su recompensa.


Objetivos CAS cumplido durante los Talleres IB realizados en el Colegio San Agustín durante el 18, 19 y 20 de febrero de 2015:



1.      Adquiere una mayor conciencia de sus propias cualidades y áreas de crecimiento: Siento que influí mucho en el cambio de actitud de algunos de los miembros del grupo de voluntarios ya que decidí no molestarme y rendirme y tratar de animarlos, decirles las cosas como son y de una u otra forma intentaba ejercer un papel de líder sobretodo a la hora de los feedbacks.

 2.      Considera las implicaciones éticas de sus acciones: Al ser un proyecto en el que se trabaja en equipo tuve que ser muy consciente con qué tipo de persona trataba ya que no todas reaccionan de la misma manera frente a la presión y si me excedía no cumplía el objetivo, motivar al equipo. Además, al tratar con representantes del BI, talleristas y participantes uno se debía comportar a la altura de la situación y dar una buena imagen como agustinos.

 3.      Emprende nuevos desafíos: Esto lo cumplí cuando propuse que el video se proyecte a la hora del almuerzo. Cuando se me ocurrió me dio un poco de temor de decirlo ya que sabía que la gestión del proyector y la laptop la iba a ser yo al día siguiente; pero asumí el reto y me propuse involucrar a algunos para que toda la responsabilidad no recaiga sobre mí. Y así pasó, logré que Mauricio y Gonzalo estén pendientes y apurando a los señores de Soporte Técnico para que el video esté listo a la hora correcta.
4.      Muestra perseverancia y compromiso personal en sus actividades: Día a día se presentaban retos nuevos, dificultades, situaciones en las que te asustabas un poco pero había asumido un compromiso y cuando uno lo asume es porque está dispuesto a aceptar lo que venga y no rendirse. No fue nada fácil, desde el simple hecho que empezaba muy temprano, que eran personas importantes en el medio del Bachillerato Internacional y por lo menos yo, sentía la responsabilidad de dejar el nombre de mi colegio en alto.

 5.      Propone y planifica las actividades: Una muestra clara de ello ocurre en los feedback y una actividad que propuse fue de proyectar el video del almuerzo y de pasar por algunos salones, pidiendo permiso al tallerista, invitando a los participante a que se acerquen a ver los paneles CAS.

 6.      Trabaja en colaboración con otras personas: Al final se logró ya que no hubiera sido posible lograr el objetivo sin la ayuda de mis demás compañeros. El trabajo en equipo es uno de los objetivos que más me cuesta pero como lo dije anteriormente una de mis metas que me planteé al ingresar a este proyecto fue mejorar mi capacidad de trabajo con los demás y considero que sí lo cumplí ya que logré involucrar y motivar a los más indiferentes   en el trabajo del día a día

 7.      Participa activamente en la realización de actividades y proyectos sobre temas de importancia global: Ser parte de los Talleres IB me permite lograr claramente este objetivo ya que la educación es un tema de importancia global y según mi parecer cuanto más capacitados estén nuestros maestros tendrán más herramientas para enseñarnos y ver el mundo de una manera distinta, como lo quiere la Organización de Bachillerato Internacional.
8.   Desarrolla nuevas habilidades: Me sorprendí mucho cuando me di cuenta de la autonomía que tenía, de mi poder y seguridad a la hora de tomar decisiones. Por ejemplo cuando tuve que decidir si proyectar el video en el comedor y cuando decidí fotocopiar la separata para la profesora tuve que asumir el reto y con ello las posibles consecuencias que podían venir. Y es muy importante ya que la vida está llena de decisiones, de arriesgarse pero saber asumir los fracasos y consecuencias.