Por dónde empezar… este ha sido
un día lleno de emociones y sentimientos encontrados, muchos nervios, pero a la
vez muchísima emoción y ansias de saber que el día había llegado, ya era 5 de
abril de 2014, el día tan esperado, el día en el que pondríamos en práctica lo
planificado durante este tiempo y también había llegado el momento donde nos
pondríamos a prueba como profesores de los niños del Colegio de Santa Rosa de
Llanavilla.
Estaba tan emocionada que lo
primero que hice al llegar a mi casa el día viernes 04 fue alistar los
materiales y mi polo de Ciudad de Dios.
El sábado 05 de abril empezó muy
temprano, me levante a las 7:30 y fui al colegio ya lista para que después de
catequesis vayamos a almorzar en comunidad y por fin estar listos para nuestra
primera clase con los niños de 5to y 6to grado.
El bus salió a la 1:30 rumbo al
colegio Santa Rosa de Llanavilla; lamentablemente, llegamos con un poco de
retraso pero con todas las ganas. Mientras que estábamos en el bus todos íbamos
cantando y preparando los últimos detalles de nuestras clases, es ahí que nos
dimos cuentas que la tirita que habíamos llevado con la que colgaríamos el
nombre a cada niño, no sería suficiente, es ahí donde se presentó nuestro
primer problema, por lo que tuvimos que cambiar de estrategia, tuvimos que
buscar una solución inmediata, se nos ocurrió pedir cinta adhesiva a miembros
de otros grupos para pegarles sus cartelitos a cada uno; y así fue, encontramos
el grupo que tenía y le pedimos por favor que nos lo preste y ellos con mucho
gusto lo hicieron.
Luego de media hora aproximadamente,
por fin llegamos al colegio, estaba muy emocionada, me “picaban los pies” por
bajar del bus lo antes posibles. Sin embargo, me impacto mucho ver el estado de
sus instalaciones, si bien es cierto había visto fotos del colegio, no fue lo
mismo verlo en vivo. Ver la realidad en la que estos niños estudiaban me hizo
dar cuenta que no todo Lima es San Isidro o Miraflores o La Molina o San Borja,
hizo que salga de mi realidad, de mi burbuja o de mi cuatro paredes que
normalmente vivimos y en verdad entiendo que la realidad de nuestro país es
otra, mucha pobreza, que somos afortunados por lo que tenemos y aun así muchas
veces nos quejamos, también, me puse a pensar y definitivamente NO ME CABE como
hay personas que son indiferentes ante esta situación.
Una vez que bajamos del bus, la
directora y los niños nos estaban esperando para darnos una bienvenida, para
ello, hicieron que subamos al pequeño estrado que tenían. Me sorprendí mucho
cuando la directora comenzó a poner orden, lo hizo de una forma muy firme y justo
durante toda la semana una inquietud que tenía era de cómo tratar a los chicos,
si les gritaba se podían molestar y si les hablaba muy suave, probablemente ni
nos harían caso.
Luego, el profesor Piero nos
indicó con quienes teníamos que ir y grupo a grupo nos fuimos ubicando con los
chicos, en mi caso con los de 5to y 6to grado. Empezamos saludando a todos y como
aun no nos asignaban un salón, avanzamos con la oración y presentándonos uno a
uno, tanto nosotros como ellos porque si bien es cierto nosotros somos considerados
los profesores, queremos que también nos vean como amigos en los que pueden
confiar y que al fin y al cabo aprendamos los unos de los otros.
Ya en salón empezamos con las
clases, siendo sincera, no esperaba tal respuesta de los niños, nos sorprendieron
porque su nivel de inglés por lo menos en este tema no estaba tan mal, el tema
con el que empezamos fue números, al principio dictamos las clases a los 30
alumnos y nos íbamos turnando; pero, llego el momento de dividirnos en grupos y
me tocó trabajar con un fantástico grupo: Caroline, Joel, Luis y Stefano. Me esforcé
muchísimo para que me entendieran y felizmente logré mi objetivo, tengo que
admitir que normalmente no tengo mucha paciencia pero ese día no fue necesario, me sentí tan
diferente, tan alejada de mis problemas y toda mi mente estaba enfocada en los
chicos del Colegio Santa Rosa de Llanavilla. Algo que me sorprendió mucho fue
que mientras estaba trabajando con mi pequeña comunidad, Caroline me contó que su hermano también estaba en ese salón pero algo muy triste fue que me dijo que no le tenía mucha confiaza y que era como si ni lo conociera, esto me preocupó mucho porque a mi parecer los hermanos son las personas en la que debemos confiar más, son los que estarán con nosotros en las buenas y en las malas, incluso cuando los papás ya nos estén y que una niña de 11 años diga eso me hace pensar que de una u otra forma, se siente sola y hay un problema en el fondo. Por otro lado estaba Mayra una chica de 16 años que increíblemente estaba en 6to grado, personalmente me gustaría conocer más de su caso porque es muy tímida y no es normal que una adolescente este en 6to grado a esa edad, debe haber algo detrás de todo.
El tiempo fue avanzando, y llegó
el momento de terminar las clases, me fui muy contenta y una de las frases que
dije al despedirme y que me salió del corazón, es más luego de haberla dicho, recién
me di cuenta que era muy cierta, que con pocas palabras pude envolver todo lo
que sentía y lo que personalmente estaba
viviendo en mi vida en estos momentos: “No por casualidad nosotros y ustedes
estamos acá, las cosas pasan por algo y lo que tenemos que hacer es dejar todo
en las manos del Señor”.
Después que acabamos las clases
nos dirigimos a la parte del patio de juegos del colegio para realizar el
feedback que nos hizo dar una idea general de lo que habíamos vivido y lo que deberíamos mejorar para la siguiente
clase.
Finalmente, puedo decir que me
fui muy feliz del Colegio Santa Rosa de Llanavilla y con todas las ganas del
mundo de regresar el próximo fin de semana, además me siento orgullosa de haber
cumplido con ciertas experiencias de CdD. Estas son:
1.
Conocerse, Aceptarse y Superarse (Adquiere
una mayor conciencia de sus propias cualidades y áreas de crecimiento): tuve que reconocer y aceptar que no puedo dirigir todo yo y querer que
todo sea perfecto, aprendí a esforzarme y dejar que las cosas salgan como Dios
quiere.
2.
Busca la Verdad y actúa con coherencia (Considera las
implicaciones éticas de sus acciones): Me di cuenta que vivía dentro de mi burbuja y no era consciente de la
realidad de mi país, es por eso que ahora que sé que no debo ser indiferente a
esta situación y hacer algo por mi comunidad.
3.
Lidera con inspiración (Emprende nuevos desafíos y desarrolla nuevas
habilidades): a mi parecer fue una de las experiencias que más
viví porque ahora que he empezado con este reto, quiero cumplir mi objetivo y sé
que al cumplir este estaré aportando mi granito de arena con el mundo para que
día a día sea mejor.
4.
Se compromete y esfuerza (Muestra perseverancia y compromiso personal en
sus actividades): Puedo decir que me esforcé mucho
en la realización de esta primera sesión y me comprometo a continuar con este
reto. También, corregí errores que sucedieron en el momento como el de las
pititas de los carteles con los nombres.
5.
Organiza actividades (Propone y planifica las actividades): Considero que organizar actividades fue algo imprescindible ya que al
organizar esta clase, se organizaron dinámicas y se planificó los tiempos.
6.
Trabaja en comunidad (Trabaja en colaboración con otras personas): Probablemente este sea una de las experiencias que más me cuesta por
mi forma de ser, pero este tipo de proyectos me permite romper esa barrera y
confiar en mi comunidad para realizar las clases, apoyándonos mutuamente y respetándonos
entre nosotros.
7.
Siente con la Iglesia y el mundo (Participa
activamente en la realización de actividades y proyectos sobre temas de
importancia global): Me di cuenta de la realidad
en la que vivimos y esta experiencias es una de las más vivenciadas por la
mayoría de los alumnos de 4to de Sec que desarrollan este proyecto porque al
dar clases de inglés a niños de bajos recursos, nos estamos poniendo en servicio
de la comunidad y en mi caso, evangelizando ya que a mi parecer es más
importante que todo.






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